
Son las problemáticas egodistónicas con sufrimiento y/o daño a sí mismo y que suelen generar déficits primarios y secundarios por vacío representacional o por la frustración narcisista que producen.
a) Los trastornos por sobreinvestimiento del par éxito/fracaso. Subclasificados en:
-Trastornos por búsqueda imperativa del éxito y control, relacionados con la obsesión masculina por el desempeño, el rendimiento y el sobreesfuerzo por mantenerse en la cúspide. Cualquiera de los valores derivados de las creencias de la masculiiad pueden ser tomados obsesiva o adictivamente como camino para llegar a ser "todo" un hombre . Así tenemos por ejemplo las obsesiones-compulsiones por la sexualidad propia o ajena o por mantener el control, las adicciones al trabajo o la carrera profesional, al poder, al deporte competitivo , el llamado patrón de conducta tipo A o la hipercompetitividad. Pueden ser primarios o compensatorios de alguno de los cuadros siguientes y favorecen déficits al quedar desinvestidos los valores vividos como "femeninos". Muchas veces llevan al crack corporal por exceso de sobreesfuerzo.
-Trastornos por sentimiento de fracaso viril, derivados de la percepción del no cumplimiento de algunos de los mandatos de la Nhg o de la pérdida de valores masculinos que se suponía poseer (actividad, trabajo, seguridad, libertad, poder frente a mujer, potencia sexual constante, etc). Estas experiencias son significadas desde la Lt/n.m como fracaso en la realización del ser (ser poco o nada hombre) con la herida narcisista consiguiente. En algunos casos se presentan como retracción vital, a modo fóbico-ansioso ( timidez, aislamiento social, o falta de deseo sexual), y en otros como inseguridad patológica, como temor a ser homosexual o como depresión narcisista. En otros queda oculto bajo actitudes compensatorias, que pueden ser cualquiera de las problemáticas descriptas en el apartado anterior o en los siguientes.
b) Patologías de la autosuficiencia con restricción emocional: derivadas del imperativo de ser un hombre duro con la consiguiente valoración extrema de la autosuficiencia y la invulnerabilidad, y con los consecuentes déficits provocados por la negación de lo emocional y lo vincular. En ellas lo llamado autosuficiencia es en realidad pseudo autonomía.(9).
Algunas de estas problemáticas son:
*Arritmicidad patológica o sindrome de impasibilidad masculina: la compulsión a mantener la calma y el control ante todo. Caracterizada por: el sentimiento obsesivo que todo tiene que estar programado, las inhabilidades para ver procesos, disfrutar relaciones o eventos no dirigidos a tareas concretas , la negación a admitir que las emociones interfieren en lo que se está haciendo, el pánico a perder el control, la coraza muscular y la gestualidad de sonrisa impasible y pose envarada. En los vínculos con las mujeres, es el modelo desde el que se evalúa el supuesto "descontrol" femenino. Es percibida como problema por el propio varón cuando sus prioridades vitales cambian o quiere enriquecer sus vínculos (los que lo rodean lo perciben mucho antes cuando se quejan porque "él siempre está igual").(7).
*Alexitimia normativa: este cuadro se caracteriza sobre todo por el desconocimiento de los propios sentimientos y por la defensa frente a ellos. Existe por ello inhabilidad para identificar y describir las propias emociones, un modo pragmático de relacionarse, un pensamiento de tipo operatorio, un uso de las palabras como defensa, la expresión de afectos intensos por medio de descargas o por trastornos somáticos, una negación de los problemas (¡a mi no me pasa nada!) y dificultades para comprender los sentimientos ajenos con la consiguiente falta de empatía (18).
*Fobia a la intimidad o sindrome de mantenerse a distancia. En ella se toma como autonomía lo que es simple distanciamiento protector, con la dificultad consiguiente para estructurar vínculos.
*Dependencia de la pornografía: permite realizar una sexualidad mercantilizada que no precisa del vínculo y no arriesga la intimidad. Muchas veces es modo de refugio de problemas relacionales o de sentimientos de "fracaso" viril.
*"Delirio" de autosuficiencia, en el que la pretendida autosuficiencia en realidad está sostenida en el apoyo de una silenciosa mujer acompañante (madre, hermana, pareja, vecina, asistenta).
*Adicción a la tecnología (actualmente sobre todo a Internet), que genera una creencia de estar conectado controlando el vínculo y fomenta en realidad el aislamiento con los vínculos cercanos.
*Sobreinvestimiento del quehacer para sí (en detrimento de con/para las personas). Cuadro muy habitual en que , unas veces los varones priorizan, aislándose, sus quehaceres (trabajar, disfrutar del ocio, escribir,etc) y otras confunden el hacer cosas "por" alguien , de hacerlas "con" alguien. La aspiración masculina: "Tener un hijo (que no criarlo), plantar un árbol (que no regarlo) y escribir un libro" es un buen ejemplo de uno de los mandato productores de esta problemática.
*Homofobia (19): caracterizada por el temor a acercarse a otros varones que es una defensa frente a la amenaza de humillación o a la aparición de deseos homosexuales ( signos de ser "poco hombre"). Contamina las relaciones con los otros varones hetero y homosexuales, favoreciendo las relaciones superficiales entre varones y/o la falta de amigos cercanos.
*Dependencia emocional de las mujeres: en tanto la autosuficiencia no permite conectarse con las emociones y con los vínculos, esta tarea suele depositarse en las mujeres cercanas con las que se desarrolla entonces un vínculo de parasitismo emocional.
http://www.europrofem.org/contri/2_05_es/es-masc/22es_mas.htm
a) Los trastornos por sobreinvestimiento del par éxito/fracaso. Subclasificados en:
-Trastornos por búsqueda imperativa del éxito y control, relacionados con la obsesión masculina por el desempeño, el rendimiento y el sobreesfuerzo por mantenerse en la cúspide. Cualquiera de los valores derivados de las creencias de la masculiiad pueden ser tomados obsesiva o adictivamente como camino para llegar a ser "todo" un hombre . Así tenemos por ejemplo las obsesiones-compulsiones por la sexualidad propia o ajena o por mantener el control, las adicciones al trabajo o la carrera profesional, al poder, al deporte competitivo , el llamado patrón de conducta tipo A o la hipercompetitividad. Pueden ser primarios o compensatorios de alguno de los cuadros siguientes y favorecen déficits al quedar desinvestidos los valores vividos como "femeninos". Muchas veces llevan al crack corporal por exceso de sobreesfuerzo.
-Trastornos por sentimiento de fracaso viril, derivados de la percepción del no cumplimiento de algunos de los mandatos de la Nhg o de la pérdida de valores masculinos que se suponía poseer (actividad, trabajo, seguridad, libertad, poder frente a mujer, potencia sexual constante, etc). Estas experiencias son significadas desde la Lt/n.m como fracaso en la realización del ser (ser poco o nada hombre) con la herida narcisista consiguiente. En algunos casos se presentan como retracción vital, a modo fóbico-ansioso ( timidez, aislamiento social, o falta de deseo sexual), y en otros como inseguridad patológica, como temor a ser homosexual o como depresión narcisista. En otros queda oculto bajo actitudes compensatorias, que pueden ser cualquiera de las problemáticas descriptas en el apartado anterior o en los siguientes.
b) Patologías de la autosuficiencia con restricción emocional: derivadas del imperativo de ser un hombre duro con la consiguiente valoración extrema de la autosuficiencia y la invulnerabilidad, y con los consecuentes déficits provocados por la negación de lo emocional y lo vincular. En ellas lo llamado autosuficiencia es en realidad pseudo autonomía.(9).
Algunas de estas problemáticas son:
*Arritmicidad patológica o sindrome de impasibilidad masculina: la compulsión a mantener la calma y el control ante todo. Caracterizada por: el sentimiento obsesivo que todo tiene que estar programado, las inhabilidades para ver procesos, disfrutar relaciones o eventos no dirigidos a tareas concretas , la negación a admitir que las emociones interfieren en lo que se está haciendo, el pánico a perder el control, la coraza muscular y la gestualidad de sonrisa impasible y pose envarada. En los vínculos con las mujeres, es el modelo desde el que se evalúa el supuesto "descontrol" femenino. Es percibida como problema por el propio varón cuando sus prioridades vitales cambian o quiere enriquecer sus vínculos (los que lo rodean lo perciben mucho antes cuando se quejan porque "él siempre está igual").(7).
*Alexitimia normativa: este cuadro se caracteriza sobre todo por el desconocimiento de los propios sentimientos y por la defensa frente a ellos. Existe por ello inhabilidad para identificar y describir las propias emociones, un modo pragmático de relacionarse, un pensamiento de tipo operatorio, un uso de las palabras como defensa, la expresión de afectos intensos por medio de descargas o por trastornos somáticos, una negación de los problemas (¡a mi no me pasa nada!) y dificultades para comprender los sentimientos ajenos con la consiguiente falta de empatía (18).
*Fobia a la intimidad o sindrome de mantenerse a distancia. En ella se toma como autonomía lo que es simple distanciamiento protector, con la dificultad consiguiente para estructurar vínculos.
*Dependencia de la pornografía: permite realizar una sexualidad mercantilizada que no precisa del vínculo y no arriesga la intimidad. Muchas veces es modo de refugio de problemas relacionales o de sentimientos de "fracaso" viril.
*"Delirio" de autosuficiencia, en el que la pretendida autosuficiencia en realidad está sostenida en el apoyo de una silenciosa mujer acompañante (madre, hermana, pareja, vecina, asistenta).
*Adicción a la tecnología (actualmente sobre todo a Internet), que genera una creencia de estar conectado controlando el vínculo y fomenta en realidad el aislamiento con los vínculos cercanos.
*Sobreinvestimiento del quehacer para sí (en detrimento de con/para las personas). Cuadro muy habitual en que , unas veces los varones priorizan, aislándose, sus quehaceres (trabajar, disfrutar del ocio, escribir,etc) y otras confunden el hacer cosas "por" alguien , de hacerlas "con" alguien. La aspiración masculina: "Tener un hijo (que no criarlo), plantar un árbol (que no regarlo) y escribir un libro" es un buen ejemplo de uno de los mandato productores de esta problemática.
*Homofobia (19): caracterizada por el temor a acercarse a otros varones que es una defensa frente a la amenaza de humillación o a la aparición de deseos homosexuales ( signos de ser "poco hombre"). Contamina las relaciones con los otros varones hetero y homosexuales, favoreciendo las relaciones superficiales entre varones y/o la falta de amigos cercanos.
*Dependencia emocional de las mujeres: en tanto la autosuficiencia no permite conectarse con las emociones y con los vínculos, esta tarea suele depositarse en las mujeres cercanas con las que se desarrolla entonces un vínculo de parasitismo emocional.
http://www.europrofem.org/contri/2_05_es/es-masc/22es_mas.htm